
Sobre mí
Soy fotógrafo. Tomo fotos desde octavo básico —empecé en el taller de fotografía de mi colegio— y llevo más de quince años haciéndolo de forma profesional. No me dedico a la fotografía al cien por ciento, y justamente por eso tomo un número acotado de bodas al año: prefiero hacerlo con calma antes que abarcar mucho.
Mi estilo es documental: me gusta estar atento a lo que pasa de verdad —la risa nerviosa antes de entrar, el abrazo del papá, el desorden lindo de la fiesta— y capturarlo tal cual. Y cuando hace falta, no te dejo solo: doy indicaciones simples para que todo fluya y te veas natural. A eso le sumo una edición de color cálida y atemporal, inspirada en la fotografía análoga (sí, soy de los que todavía aman Kodak, Fujifilm y Agfa): quiero que tus fotos se sientan tuyas también en veinte años, no que pasen de moda.
Trabajo de forma artesanal, metódica y comprometida. Cada matrimonio lo preparo y lo cuido con dedicación, y me tomo el tiempo de acompañarte sin apuro el día de la boda. Me llevo bien con todos —de hecho, muchas veces los invitados les hablan bien de mí a los novios a los pocos días, antes incluso de ver una sola foto.
Fotografío sobre todo en la Región del Biobío y Ñuble —Concepción, Chillán y alrededores— y viajo a donde la historia lo pida.
Si estás organizando tu matrimonio, escríbeme y conversemos sin apuro.